¿Dónde están las regalías mineras que deberían remediar lo social y lo ambiental? ¿Por qué los territorios que cargan la cruz de la afectación no reciben a cambio ni un alivio?
Preguntamos con justicia: ¿Dónde están las regalías mineras que deberían remediar lo social y lo ambiental? ¿Por qué los territorios que cargan la cruz de la afectación no reciben a cambio ni un alivio? Hoy los municipios de Loja y Catamayo se alistan para un convenio interinstitucional que aún espera ser firmado. Son los gobiernos locales quienes ponen la mayor parte: asfalto, motoniveladoras, volquetas, excavadoras y manos dispuestas. Y, mientras tanto, el aporte del Gobierno Nacional es simbólico y la Prefectura simplemente no aparece. Son soluciones parche para un problema que exige algo mucho más grande: una vía Loja-Catamayo de 4 carriles y una política integral de inversión.
una vía Loja-Catamayo de 4 carriles y una política integral de inversión. Solo para mantenimiento se necesitan 200,20 m3 de asfalto y 4.800 litros de asfalto MC
Los datos son claros: Solo para mantenimiento se necesitan 200,20 m3 de asfalto y 4.800 litros de asfalto MC para la imprimación. El MTOP declaró la emergencia vial en Loja entre marzo y abril de 2025 (Acuerdo Ministerial MTOP-MTOP-25-21-ACU), pero la emergencia parece más un papel firmado que una acción concreta. Lo preocupante es que este convenio interinstitucional todavía no está firmado. Es decir, lo que tenemos hasta ahora son buenas intenciones y promesas a futuro. El esfuerzo municipal existe, pero no puede seguir siendo un “parche”; urge una intervención integral, planificada y sostenida, que nos devuelva la dignidad.
Mientras tanto, vemos cómo otras provincias sí han recibido millonarias inversiones por parte del Gobierno Nacional: Cuenca con su tranvía, Machala con sus seis carriles, Azogues con su paso lateral. Y nosotros seguimos preguntándonos: ¿Qué pasa con Loja?, ¿acaso no somos Ecuador?
Ante el abandono, los gobiernos autónomos tenemos que arrimar el hombro. No se trata de decir “no es nuestra competencia”, sino de asumir y resolver lo que afecta a nuestra gente. Desde Catamayo lo decimos con claridad: seguimos firmes, comprometidos y levantando la voz. Porque detrás de cada kilómetro de asfalto está la vida de nuestra provincia, la dignidad de Loja y la esperanza de que algún día el Estado deje de ser un ausente para convertirse en un aliado verdadero.