Problemática

  • La improvisación está al orden del día, pues el gobierno actual, en menos de dos años, ya ha tenido cinco ministros de Salud. Esto genera inestabilidad administrativa y no permite implementar políticas públicas a mediano y largo plazo. Esta cartera de estado responde coyunturalmente a ciertas alertas o temas específicos con una visión cortoplacista.
  • Recorte y reducción del presupuesto al Ministerio de Salud paulatinamente, aunque la Constitución establece un mandato progresivo: “incrementar el financiamiento en salud en por lo menos 0,5 % del PIB cada año, hasta lograr, como mínimo, el 4 % del PIB”. Esto equivaldría aproximadamente a 4.300 millones de dólares. Sin embargo, la reducción del presupuesto se acentúa cada año, tanto así que para el 2025 el presupuesto codificado no supera los 2.798 millones de dólares. Es decir, habrá menos medicinas, dispositivos, equipamiento, infraestructura y profesionales.
  • En el sistema de salud se ha evidenciado y palpado cómo la corrupción está presente desde las esferas más pequeñas hasta llegar a los grandes tomadores de decisiones (NJS). Tanto así que, afuera de los hospitales, se venden desde turnos y el derecho a una cama hospitalaria, hasta medicinas y dispositivos; incluso, si lamentablemente fallece un familiar, habrá que cancelar incluso para retirar el cadáver. Esto no es todo: si hablamos de compras públicas, el tema se agudiza con el gran negociado en la adquisición de medicamentos, dispositivos y equipamiento hospitalario, así como con el direccionamiento y pagos irregulares a prestadores externos de salud (clínicas privadas).

 

¿Qué propone el gobierno?

– Decreto 70 y Decreto 108

  • Eliminar zonas y distritos, centralizar la compra de medicamentos en planta central.
  • Crear el Comité Nacional de Salud Pública, que por cierto ya existe un organismo semejante denominado Consejo Nacional de Salud. • Volver al antiguo modelo de administración: direcciones provinciales (antes de 2012).

 

¿Qué se debería hacer?

  • Trabajar en políticas de Estado a mediano y largo plazo. Ejemplo: el Plan Decenal de Salud 2022-2031. Así, aunque cambien los ministros, existirá una hoja de ruta que brindará continuidad a las políticas públicas.
  • Desconcentrar y descentralizar, es decir, fortalecer y mantener las zonas, distritos y circuitos, con el objetivo de lograr presencia institucional en territorio. • Profesionalizar el Nivel Jerárquico Superior (NJS), asegurando que los tomadores de decisiones tengan un alto componente técnico y político.
  • Uso de tecnología: sistematizar procesos, actualizar manuales y protocolos, implementar gobierno abierto, procesos en línea, verificación y seguimiento en tiempo real, uso de IA.
  • Trabajo multisectorial (FF-AA, GAD’s, etc.) y trabajo interministerial (MIES, Educación, etc.).
  • Fortalecer el sistema de recolección de datos de toda índole; con datos duros y evidencia se pueden planificar estrategias que solucionen las diferentes problemáticas en salud.
  • Fortalecer el modelo preventivo de salud pública. Si todos los esfuerzos se concentran en esta primera área, el modelo curativo será más manejable y tendrá menor impacto social y económico.
  • Depuración interna constante y permanente de procesos de corrupción, con ayuda de inteligencia militar y policial. Pd. “La salud debe ser universal, accesible y considerada como un derecho, no un privilegio.”